Kathryn Bigelow

Kathryn Bigelow, quien en su origen estudió pintura en el San Francisco Art Institute antes de recibir un Máster en Cine por la Universidad de Columbia y convertirse en directora de cine, fue coautora y dirigió en 1981 su primer largometraje The Loveless, el cual ganó el elogio de la crítica.

Durante la década de los noventa, dirigió una trilogía de películas de acción en las que desafió las costumbres del cine de acción y cosechó elogios por su estética visual: Acero azul (1990), Le llaman Bodhi (1991), y Días extraños (1995, escrita y producida por su compañero Testimonial Rolex James Cameron).

Creo que no te das cuenta cuando está ocurriendo, que estás transmitiendo tus conocimientos a otra persona.

Kathryn Bigelow

Sus películas posteriores consolidaron su posición de peso pesado de Hollywood con los thrillers de acción y política En tierra hostil (2008) y La noche más oscura (2012). Ambas películas le lograron nominaciones a los Premios de la Academia y recibió el premio Óscar a la mejor dirección por En tierra hostil. Con su última película, Detroit, Bigelow dirigió y produjo un largometraje basado en los disturbios de Detroit en 1967 analizando la violencia racista en los Estados Unidos. Sus obras incitan a examinar las ideas políticas que nos rodean, y han establecido al director como el verdadero autor. Sus películas representan problemas del momento y actúan como una reflexión en la sociedad, ayudando a su vez a definir esa misma sociedad.

Kathryn Bigelow

El origen de la inspiración

¿Cómo describirías el proceso de mentoría?

Creo que no te das cuenta cuando está ocurriendo, que estás transmitiendo tus conocimientos a otra persona. Esa es la autenticidad del proceso. Si observamos el proceso de inspiración o mentoría, como quieras describirlo, se trata realmente de un proceso de transferir información, conocimiento, una forma de pensar… ocurre sin darnos cuenta. No piensas: «oh, estoy en una mentoría», o «mi trabajo está proporcionando potencialmente una situación de la que otra persona puede aprender». Es un proceso invisible e intuitivo que no puedes controlar.

Se trata realmente de un proceso de transferir información, conocimiento, una forma de pensar… Ocurre sin darnos cuenta.Kathryn Bigelow

¿Quién fue tu mentor en esos años de formación como artista?

Laurence Weiner dio a luz básicamente a un movimiento entero denominado arte conceptual, y después lo transmitió a personas a las que, como a mí, les infundió valentía. Lo consideré un periodo muy interesante, transformativo, y lo llevas contigo de algún modo. Pasa a formar parte de tu creación intelectual y siempre aparece en el trabajo que haces. Así es como ocurre esa transmisión de información y conocimiento. Al menos así fue en mi caso.

¿Estarías de acuerdo en que la mentoría es un proceso de dos?

No solo incumbe a la persona que proporciona o transmite el conocimiento. Es dialéctico. Es una comunicación. Es un modo de proporcionar un texto, y después, sobre cómo se recibe ese texto. Ahí es cuando se transmite ese conocimiento. Con Lawrence siempre era una conversación. Era muy exigente, desafiaba tus ideas. ¿Por qué quieres hacer esto? ¿Por qué esta idea es interesante? Formulaba esas maravillosas preguntas existenciales y a lo largo de 10 años, quedamos probablemente al menos un par de veces por semana; teníamos esas conversaciones geniales y minuciosas que eran desafiantes, apasionantes y frustrantes a partes iguales. Eso es, al menos para mí, la génesis de la inspiración.

¿Cómo se perpetúa esta transmisión de conocimiento?

Recibir un trabajo, un objeto, un texto o una película particular es transformativo. Cambia tu forma de ver, tu percepción del universo, y lo interiorizas. Luego se exterioriza en todo lo que hagas: una conversación, una película, un obra de arte, un texto o un libro. Ahí está presente una transmisión de información que se perpetúa a sí misma, y que se vuelve a interiorizar a través de otras personas. Estás informado. Tiene influencia sobre ti. Una gran obra de arte te sorprende, no te lo esperas. Cuando una película me sorprende, ahí es cuando me entusiasma. No quiero anticipar nada, una construcción narrativa. Quiero que me sorprenda. Lawrence Weiner me abrió los ojos al proceso de análisis y sorpresa, y cómo el arte puede realzar e informar. Nuestras mentes son muy elásticas.

No puedes olvidar lo aprendido, ni borrar de la memoria lo que sabes. No somos ordenadores, no tenemos una tecla de ‘eliminar’. Tienes toda esa información, todas esas investigaciones, descubrimientos, influencias e inspiraciones. Viven en ti.

No puedes olvidar lo aprendido, ni borrar de la memoria lo que sabes.

Kathryn Bigelow

Piensa en un arrecife de coral con todos esos bancos de peces. Esos son todas tus influencias. Estás nadando en este mundo y todos están a tu alrededor. Formas parte de ese arrecife de coral que te ha influenciado, que te ha rozado, que ha sido amable y cruel contigo. Es el mar de la vida que te envuelve, te sacude como una corriente y tú intentas mantenerte a flote. Hay momentos en los que te falta el aire. Es un proceso desafiante y riguroso, especialmente si la inspiración te ha llegado de alguien tan extraordinario, humilde e intimidatorio. Es una transformación, no hay otra forma de describirlo.

El reloj de la directora

Un reloj con su propia historia

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