Kathryn Bigelow

Rolex y el cine

Kathryn Bigelow, la única mujer que ha ganado el Óscar a la mejor dirección, por En tierra hostil, es reconocida por su determinación para hacer películas social y políticamente desafiantes. «La compasión es vuestra mejor amiga», comenta Bigelow, que recomienda a los jóvenes cineastas que «no se comprometan».

La entrevista

¿Qué te gustaría que aprendieran de tus películas los jóvenes cineastas?

Diría que el esfuerzo, la preparación para los desafíos, el hecho de no transigir y la importancia del arte.

¿Qué deberían recordar los jóvenes cineastas?

Que tienen un propósito y que la película posee el potencial para ser importante. No solo para ellos, sino para el público también.

Utiliza tu don para sobrepasar los límites de tu imaginación.

¿Cómo les animarías a realizar películas con impacto?

Les animaría a contar su historia. Que se interesen profundamente por su historia. Y a no ceder.

Nunca dejes de aprender. Enseña a otros. Da algo a cambio. La compasión es tu mejor aliada.

¿Piensas que tienes una responsabilidad como cineasta sobre las historias que cuentas?

Creo que los cineastas tienen la responsabilidad de preocuparse en sumo grado por la historia que están narrando, sus voces cuentan. Las películas poseen un potencial tremendo desde el punto de vista de informar al público, es ahí exactamente donde pueden ser relevantes.

Pionera del cine

Bigelow, quien en su origen estudió pintura en el San Francisco Art Institute antes de recibir un Máster en Cine por la Universidad de Columbia y convertirse en directora de cine, fue coautora y dirigió su primer largometraje The Loveless en 1981, el cual ganó el elogio de la crítica. Durante la década de los noventa, dirigió una trilogía de películas de acción en las que desafió las costumbres del cine de acción y cosechó elogios por su estética visual: Acero azul (1990), Le llaman Bodhi (1991), y Días extraños (1995, escrita y producida por su compañero Testimonial Rolex James Cameron).

Sus películas posteriores consolidaron su posición de peso pesado de Hollywood con los thrillers de acción y política En tierra hostil (2008) y La noche más oscura (2012). Ambas películas le lograron nominaciones a los Premios de la Academia: por En tierra hostil, Bigelow recibió dos premios Óscar a la mejor película y a la mejor dirección. Con su última película, Detroit, Bigelow dirigió y produjo un largometraje basado en los disturbios de Detroit en 1967 sobre la violencia racista en los Estados Unidos. Sus obras incitan a examinar las ideas políticas que nos rodean, y han establecido al director como el verdadero autor.
Sus películas representan problemas del momento y actúan como una reflexión en la sociedad. A su vez, han ayudado a definir la misma sociedad presente en sus obras atemporales.

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