La poesía en la arquitectura japonesa

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El estilo minimalista y elegante de Kazuyo Sejima ha redefinido la construcción del edificio público. El diseño ondulado del Rolex Learning Center y de otros edificios importantes asegura espacios perdurables, funcionales y de una amplia utilización. Kazuyo Sejima también apoya a un arquitecto emergente en el marco de la Iniciativa Artística Rolex para Mentores y Discípulos.

por Naomi Pollock

De vez en cuando, emerge un arquitecto con una visión tan brillante que logra redefinir la esencia de la disciplina. Kazuyo Sejima es una de ellos. Junto con Ryue Nishizawa, fundó en Tokio el estudio de arquitectura SANAA. Eliminando todo lo que no sea esencial, el dúo excluye muros, aligera elementos estructurales y utiliza el vidrio generosamente. El resultado: edificios ligeros y etéreos, aparentemente inmateriales.

No es de extrañar que las impresionantes realizaciones del estudio, entre las que destacan el New Museum of Contemporary Art de Nueva York, el Rolex Learning Center de Lausana y el Museo Louvre-Lens, hayan suscitado admiración alrededor del mundo y les hayan hecho ganar a ella y a su socio el Premio Pritzker de Arquitectura 2010.

El extraordinario talento de Sejima fue puesto de manifiesto cuando abrió su primer estudio en 1987, después de haber trabajado con el célebre arquitecto Toyo Ito, ganador del Premio Pritzker 2013. Los primeros trabajos de Sejima, como ocurre con la mayoría de los jóvenes arquitectos, tenían relación con proyectos residenciales. Sin embargo, la obra que le hizo entrar en la historia fue la residencia de mujeres Saishunkan Seiyaku de 1991, una estructura de celdas translúcidas alineadas dentro de un contenedor, que incitó a los críticos de arquitectura a fijarse en esa arquitecta de voz suave pero con temple de acero.

Desde entonces, la carrera de Sejima ha tenido una trayectoria ascendente. En 1995, amplía su práctica fundando la agencia SANAA con Nishizawa, un empleado que ella convirtió en su socio. Además del estudio, con el que firman a dúo los grandes proyectos, Sejima y Ryue Nishizawa mantienen agencias propias y ponen su firma en modestas viviendas, por separado. «Si reúno todo el trabajo que he hecho sola, la superficie total seguirá siendo más pequeña que un solo proyecto de SANAA», dice Sejima sonriendo.

En la actualidad, las tres actividades ocupan un solo y cavernoso espacio ubicado en el lado Este de Tokio. El edificio, que en el pasado sirvió de almacén a una acerería, hoy día, alberga un laberinto de mesas ocupadas por unos 40 o 50 diseñadores que trabajan en una amplia gama de proyectos para Francia, China, Israel, Estados Unidos y otros lugares remotos, además de Japón. Desde el interior inmaculado que crean los diseñadores, siempre llaman la atención las superficies abarrotadas de dibujos, muestras de materiales y modelos de estudio en varios estados de construcción y deconstrucción —las herramientas básicas de la profesión.

Arquitectura fluida: con el uso del cristal se suaviza la separación entre el Rolex Learning Center y su entorno.

Mientras que Nishizawa permanece un poco aparte, el espacio de trabajo de Sejima se encuentra al fondo, donde abarca el ancho del edificio con vistas a un pequeño río, uno de los tantos que en otros tiempos fluían a través de Tokio. Inspirándose en su idea, la arquitecta crea bosquejos y organiza reuniones informales, mientras su estudio bulle al fondo. Pero cuando desea aclararse las ideas, Sejima abre simplemente la puerta y se aleja.

Con una disposición horizontal del espacio y un fuerte vínculo con su entorno, Sejima no solamente elije trabajar en semejante marco, sino que también los crea para sus clientes. El Museo de Arte Contemporáneo del Siglo XXI, diseñado por SANAA en 2004, es un buen ejemplo. Situado en la ciudad castillo de Kanazawa, el museo, de baja altura, está emplazado en un amplio terreno al lado del Kenrokuen, uno de los jardines más bellos y tradicionales de Japón. Diseñado para integrarse en un entorno de edificios de baja altura, el museo, de arquitectura minimalista, tiene la forma de un cilindro con paredes de cristal que potencian el juego de relaciones entre el interior y el exterior. Como una continuación del tejido urbano, el interior integra una colección de formas individuales, como galerías de cubos y cilindros conectadas por una red de pasillos.

Aunque puede estar basada en la tradición japonesa, la fusión de arquitectura y espacio de SANAA se exporta con facilidad. Terminado en 2010, el Rolex Learning Center, ubicado en la Escuela Politécnica Federal de Lausana, ha forjado una estrecha relación con su entorno. En lugar de estar firmemente asentado en el suelo, el edificio ondula y fluye en respuesta a la topografía del lugar y a los requerimientos funcionales del interior. Mientras las fachadas suavizan la división entre el centro de estudios y sus alrededores, en el interior no hay muros, sino patios interiores y suaves colinas que separan bibliotecas, áreas de estudio y otros ámbitos, creando un interior deslumbrantemente continuo y fluido.

El Rolex Learning Center, en la EPFL (Escuela Politécnica Federal de Lausana), se completó en 2010.

En 2012, SANAA terminó el Museo Louvre-Lens, una sede del famoso museo de París. Erigido sobre una mina de carbón abandonada de los años sesenta, este elegante edificio es una cadena de galerías rectilíneas con perfiles curvilíneos. Vidrio y aluminio son los materiales principales de este edificio, cuyo exterior refleja el verde paisaje como una pintura abstracta, mientras que las salas desafían las convenciones exhibiendo obras de arte que cuelgan de paneles móviles.

Poco tiempo después del terremoto y tsunami de 2011, Sejima trabajó en equipo con un grupo de arquitectos deseosos de ayudar. Con el fin de mejorar las condiciones de los bloques exiguos de viviendas temporales, desarrollaron el proyecto Home-for-All (Hogares Para Todos), que consistía en espacios comunes donde los residentes podían socializar y tomar el té. Ubicada en la isla de Miyatojima, la contribución de Sejima fue un pequeño edificio con un enorme techo de metal. Mientras el espacio cerrado tiene una pequeña cocina, la amplia terraza cubierta ofrece un espacio exterior donde se pueden congregar los isleños y los pescadores pueden prepararse para un nuevo día de pesca.

El éxito del proyecto Home-for-All inspiró a Sejima para emprender uno nuevo, esta vez bajo el marco de la Iniciativa Artística Rolex para Mentores y Discípulos. Sejima ha elegido como discípulo al arquitecto emergente Yang Zhao, de la provincia de Yunnan, China. Con su asesoría, Zhao está trabajando en el proyecto Home-for-All para el pueblo Kesennuma. «Realizar algo juntos es mejor que solo conversar», explica Sejima. Ubicado a orillas del mar, el edificio de Zhao no solo servirá como espacio de encuentro para los habitantes del lugar, sino que también servirá de plaza del mercado improvisada. El edificio fue inaugurado en octubre de 2013.

Desde entonces, Sejima ha diseñado o completado varios proyectos importantes y lo ha hecho de manera innovadora y característica. Grace Farms, su galardonado centro de artes, fe y justicia de Connecticut (EE.UU.), presenta un toldo continuo que fluye sobre un espacio rural ondulado. En 2016, su museo Sumida Hokusai de Tokio, un edificio monolítico con una fachada sutilmente reflectante, se convirtió en residencia del arte emblemático de Katsushika Hokusai.

Entre los últimos proyectos de Sejima se incluyen diseños para la NSW Art Gallery de Sídney y los trenes Red Arrow de la compañía japonesa Seibu Group. El exterior de los vagones tendrá un acabado tipo espejo y unas inusuales ventanas de cristal curvilíneas.

La expresión minimalista de Sejima siempre ha defendido las necesidades de sus clientes. Ya sea para la creación de un amplio museo en una tierra remota o un simple espacio de encuentro en el norte de Japón, Sejima tiene el don para diseñar sorprendentes edificios perdurables y funcionales de una elegancia incomparable.

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