Perpetual PlanetSensores en el Everest para comprender mejor el cambio climático

Fecha de publicación: Noviembre de 2019icon-clockTiempo de lectura: 1m55
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En mayo de 2019, como parte de su asociación con Rolex en el marco de la iniciativa Perpetual Planet, National Geographic lideró una expedición para instalar la estación meteorológica más alta del mundo en el Everest.

En la gélida ladera del Everest, un centinela de aluminio monitoriza, en intervalos regulares de unos pocos segundos, datos que nos permitirán comprender mejor los efectos del cambio climático.

La estación meteorológica más alta del mundo se instaló como parte de una iniciativa de National Geographic, respaldada por Rolex, para estudiar algunos de los entornos más extremos del planeta con el fin de arrojar luz sobre los sistemas que sustentan la vida en la Tierra. Se asienta en un estrecho balcón de hielo y roca en la arista sureste del Everest, a 420 metros de distancia de la cumbre, que se conoce en Nepal como Chomolungma (la «Diosa Madre de las Montañas»).

Entre abril y mayo de 2019, un equipo liderado por National Geographic y constituido por 30 científicos de ocho países, algunos de ellos procedentes de la Universidad Tribhuvan de Nepal, llevó la ciencia a lo más alto al erigir cinco estaciones meteorológicas a lo largo de una de las rutas que conducen a la cima del Everest. Las dos más elevadas se sitúan en la ladera y en el collado Sur. «Esto abre una nueva ventana al planeta», declaró Paul Mayewski, director del Climate Change Institute de la Universidad de Maine, en EE. UU., y responsable científico de la expedición.

Esto abre una nueva ventana al planeta

Paul Mayewski, director del Climate Change Institute de la Universidad de Maine, en EE. UU., y responsable científico de la expedición.

Las estaciones proporcionan ahora un flujo constante de datos meteorológicos que los científicos combinan con información extraída de testigos de hielo, lídares, muestras topográficas y estudios sobre la biodiversidad con el fin de determinar con precisión cómo el cambio climático modifica el entorno en grandes altitudes.

La vida y el sustento de millones de individuos están en juego: 250 millones de personas viven en la región montañosa del Hindú Kush-Himalaya, y más de 1600 millones viven río abajo. Las predicciones científicas más recientes apuntan a que un tercio de los glaciares de la región podrían haber desaparecido a finales de siglo, con dramáticas consecuencias para las poblaciones que dependen de ellos.

Vista del glaciar de Khumbu y del campamento base del Everest.
Tras haber superado el reto técnico de diseñar un equipo capaz de resistir a vientos de al menos 360 km/h y a desprendimientos de rocas, la expedición tuvo que afrontar las condiciones extremas de la «zona de la muerte» —por encima de los 8000 metros las capacidades físicas y mentales se ponen a prueba hasta el extremo y la vida pende de un hilo—, donde lograron la hazaña logística de llevar a cabo labores científicas en un estrechísimo sendero en el que solo cabe una persona y por el que transitan centenares de alpinistas.

Para narrar esta aventura, tanto humana como científica, National Geographic ha recurrido a fotógrafos, directores y reporteros de gran talento con el fin de que el relato sobre el cambio climático llegue a la mayor cantidad de espectadores posible en todo el mundo.

Rolex y National Geographic colaboran desde hace décadas en los ámbitos de la exploración y el descubrimiento del planeta. En 2019 presentaron la iniciativa Perpetual Planet, un programa conjunto de cinco años de duración cuyo objetivo es aportar una nueva visión sobre los retos a los que se enfrentan los sistemas que sustentan la vida en la Tierra, promover la investigación científica y la exploración en este contexto e incitar a los líderes mundiales a desarrollar soluciones para proteger el planeta. La misión Everest es la primera de la serie.

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