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Nuevo método de reciclaje de plásticos

Una empresa emergente destruye la polución con un nuevo método de reciclaje de plásticos
(CNN) — Nuestro apetito por el plástico es insaciable. Pero en vez de crear más, ¿y si nos las ingeniamos con el que tenemos?

Por Zeena Saifi, Victoria Brown y Tom Page
Fecha de publicación: diciembre de 2019icon-clockTiempo de lectura: 2 min 9 s

Reciclar plástico ha sido un esfuerzo intermitente, afectado por las limitaciones causadas por la gran variedad de plásticos que producimos en masa, la contaminación por residuos, y los exigentes procesos que pueden hacer del reciclaje una cuestión económicamente polémica.
Se estima que solo se ha reciclado el 9 % del plástico existente. Sin embargo, con la ayuda de un proceso químico, la canadiense Miranda Wang y su empresa BioCellection quieren cambiar ese porcentaje.

CERRAR EL BUCLE DEL RECICLAJE

Una de las mayores propiedades del plástico es su estabilidad. También es uno de sus mayores inconvenientes.
Es difícil deshacer plástico. Existen pocas pruebas sobre la posibilidad de biodegradación de algunos plásticos (una solución requiere gusanos de la harina), pero en su gran mayoría los plásticos se fotodegradan con el sol. Es un largo proceso, y lo cierto es que solo podemos estimar cuánto dura.
Lo que es seguro es que el plástico sobrevive a las millones de aves que mueren con el estómago lleno de detritos, o que la vida marina consume microplásticos fluyendo por la cadena alimentaria hasta llegar a nosotros. Con 8 millones de toneladas métricas que van a parar en los océanos cada año, y millones más que se amontonan en vertederos, el reciclaje es de vital importancia.

Wang trata de romper la inercia haciendo que reciclar plástico sea más económico, y no solo algunos plásticos, sino todos.
La misión de BioCellection es «hacer que los deshechos plásticos sean infinitamente reciclables», afirma Wang. «Vivimos en la era del plástico, y no podemos evitar ese material… (Pero) francamente nuestro mundo no ha avanzado en la innovación del reciclaje de plásticos en las últimas décadas».

Expone dos métodos actuales. El primero es tomar los plásticos, como el de botellas de agua, lavarlos, triturarlos, derretirlos y reconstituirlos. «Ese es un proceso muy limitado», indica, debido a que los plásticos deben de estar «limpios».
El otro, con el que se puede tratar plásticos más sucios y un cierto nivel de contaminación, se llama pirólisis. Los plásticos se descomponen por acción del calor intenso, y pueden reutilizarse como aceites y para energía. El producto se puede reciclar, pero «no es económico» según ella.
La solución de BioCellection se basa en una investigación de hace más de 10 años, explica Wang, cuando un estudio estadounidense descubrió que se podía descomponer polvo de polietileno puro usando un catalizador.

Trabajando en el laboratorio de su Instituto en Vancouver, Wang y su cofundadora Jeanny Yao encontraron una bacteria de la tierra capaz de comer plástico (no es la única bacteria conocida capaz de hacerlo). Durante los años siguientes, crearon un catalizador comparable capaz de realizar el mismo trabajo que la bacteria, solo que más rápido, y que incluso funciona en plásticos que por ahora nadie puede reciclar.

«Ahora hemos encontrado un catalizador mucho más económico que el anterior», dice Wang. El proceso de tres horas de duración, que actualmente se centra en los films plásticos como las bolsas de la compra, descompone el plástico en químicos que pueden actuar como los cimientos de productos plásticos más complejos: nailon para tejidos, suelas de zapatos e incluso piezas de automóvil.
«Ahora mismo somos capaces de alcanzar una conversión del 70 % de materiales de residuos plásticos en esos químicos», añade, ya que están trabajando para aumentar esa cifra. Fundamentalmente, BioCellection piensa que al aumentarla, podría debilitar el mercado del plástico virgen.
«Creemos que nuestro proceso es realmente más económico que los procesos que en este momento dependen del petróleo para crear esos químicos» declara Wang. «La reducción del coste podría ser de un 30‑40 %».

¿DE LA POLUCIÓN A LA PATAGONIA?

La empresa ha llamado la atención de seguidores, y entre ellos se encuentra Schmidt Marine Technology Partners (fundada por el antiguo presidente ejecutivo de Google Eric Schmidt y su esposa Wendy). BioCellection está colaborando con instalaciones de clasificación, incluyendo Greenwaste en San José, junto con empresas químicas y marcas para crear su cadena de suministro.
«Mi sueño es ser capaz de presenciar cómo un triste trozo de plástico —que acabaría directamente en el océano o el vertedero— podría utilizarse para crear una nueva chaqueta Patagonia o unas nuevas zapatillas de deporte, o para otros usos industriales», afirma Wang.
Nuestra adicción al plástico no va a desaparecer, pero la cofundadora se mantiene optimista.
«Estos problemas siempre parecen infranqueables, pero se han creado poco a poco. Pienso que cuando se trata de solucionar los enormes problemas mundiales que tenemos, la solución a muchos está presente en la tecnología».
«Hay tanta creatividad ahí fuera, tanto conocimiento en nuestro mundo… Creo que podemos solucionarlo todo si lo intentamos».

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