Krithi KaranthReducir el conflicto entre vida salvaje y ser humano en India

Fecha de publicación: 2019clockTiempo de lectura: 2min 4s
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A medida que la población mundial se va acercando a los 8000 millones de habitantes, las fricciones entre las personas y la menguante fauna del planeta por los alimentos, los recursos y el espacio para vivir se multiplican. Sin embargo, la conservacionista Krithi Karanth está demostrando que este problema se puede paliar.

UbicaciónIndia

En la India, su país de origen, cada año hay cientos de miles de casos de conflicto entre comunidades y especies como leopardos, tigres y elefantes. Esto se traduce en daños, lesiones y muertes en ambos lados.

Los animales salvajes no están adaptados a los límites humanos, y la consecuencia habitual de ello es que las personas y su ganado sufren lesiones o mueren, los cultivos quedan destruidos y los bienes materiales resultan dañados. A su vez, tal como apunta Karanth, las comunidades pueden cobrarse su venganza matando animales.

El gobierno indio entrega más de 5 millones de dólares al año a los agricultores y habitantes de esas zonas como indemnización por los daños causados por la fauna. Pero Karanth cree que los 80 000 casos compensados podrían no ser más que la punta del iceberg de los conflictos reales entre personas y animales salvajes, ya que el gobierno no dispone de recursos para procesar las reclamaciones con rapidez.

El conflicto entre vida salvaje y ser humano implica la pérdida de cultivos para los elefantes y de ganado para los tigres.

Krithi Karanth

Karanth es hija de un biólogo y conservacionista especializado en tigres, y desarrolló un amor incondicional por las maravillas naturales en peligro de la India: «Vi tigres y leopardos cuando tenía dos años. A los ocho, rastreaba tigres con mi padre, y en mi adolescencia aprendí a manejar cámaras de disparo automático con sensores. Los primeros 17 años de mi vida los pasé en plena naturaleza, y asumí que todo el mundo debía de haber tenido una infancia similar».

Para su consternación, Karanth descubrió que esa deducción estaba muy lejos de la realidad. La India lleva camino de convertirse en el país más poblado del mundo, pero solo el 5 % de su territorio está considerado como reserva natural, lo cual supone una fracción del terreno reservado en naciones comparables. Sin embargo, la India tiene el 70 % de la población mundial de tigres y el 50 % de la de elefantes asiáticos.

Karanth hace un planteamiento muy simple del conflicto entre personas y fauna basándose en lecciones aprendidas y técnicas de eficacia probada. En el 2015, estableció un número de teléfono gratuito al que los afectados que han sufrido pérdidas pueden llamar para recibir asistencia en la solicitud de una indemnización. Este servicio, conocido como Wild Seve, ayuda a medio millón de personas que viven en 600 aldeas cerca de los parques de Bandipur y Nagarahole, en el estado de Karnataka. Se han presentado 15 000 reclamaciones para 7000 familias por un valor de 555 000 dólares. Este enfoque pragmático ha aumentado la confianza de las comunidades y reducido su hostilidad hacia la fauna.

Ahora, Karanth está ampliando el proyecto Wild Seve a tres parques y 1000 aldeas más. Utiliza la tecnología móvil para identificar puntos críticos que requieran una especial atención, y lleva a cabo pruebas de campo en 1000 hogares en áreas problemáticas, como pequeñas construcciones protegidas contra depredadores, cultivos alternativos y cercados. La idea es reducir los daños sobre las tierras cultivadas y ofrecer más seguridad a las personas y su ganado.

Karanth cree que mejorar las actitudes y la concienciación a nivel local es fundamental. En esta línea, está desarrollando un programa paralelo de educación para la conservación llamado Wild Shaale, que llegará a 30 000 niños en 500 escuelas en zonas altamente conflictivas. Con el tiempo, la combinación de los proyectos Wild Seve y Wild Shaale podría convertirse en un modelo mundial para la conservación. «Creo que podría funcionar en África, Sudamérica y zonas de Asia en las que las personas y la fauna viven muy cerca».

«Yo siempre soy optimista y nunca me rindo», añade Karanth. «Creo que en la India las cosas están mejor ahora que hace 50 años. Hay muchos lugares con problemas y muchas especies con problemas, pero tenemos la tecnología necesaria y un mayor apoyo público para contribuir a la conservación de la fauna. Ahora contamos con recursos que no existían hace 10 o 20 años. Solo tenemos que ser inteligentes y aprovecharlos a tiempo».

  • 5 %

    del territorio indio está considerado como reserva natural

  • La India tiene el 70 % de la población mundial de tigres y el 50 % de la de elefantes asiáticos

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