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Laureada de los Premios Rolex a la Iniciativa 2019

Krithi Karanth

A medida que el número de personas aumenta, los conflictos entre los humanos y la escasa fauna del planeta se multiplican, pero la conservacionista india, Krithi Karanth, está convencida de que este problema tiene solución.

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En su país de origen, la India, los animales salvajes están apiñados en solo un 5 % de la masa de tierra del continente, originando miles de conflictos cada año entre las comunidades humanas y la fauna, como los leopardos, los tigres y los elefantes, y causando daños y muertes en ambas partes.

El gobierno indio paga 5 millones de dólares estadounidenses al año para indemnizar a los agricultores y lugareños por los daños causados por animales, pero Karanth calcula que las personas indemnizadas solo representan a una parte de la población realmente afectada por los conflictos.

El conflicto entre vida salvaje y ser humano implica la destrucción de cultivos por los elefantes y la pérdida de ganado provocada por los tigres.

Krithi Karanth

En 2015 puso en marcha un servicio para los lugareños con el que reclamar una indemnización si han sufrido pérdidas causadas por la fauna. Se denomina Wild Seve, identifica focos de conflicto y atiende actualmente a medio millón de personas que viven en 600 pueblos cercanos a los parques nacionales de Bandipur y de Nagarhole en el estado de Karnataka. Ha presentado 14 000 reclamaciones de 6400 familias, por un valor de 200 000 dólares, disminuyendo la hostilidad y aumentando la confianza entre los conservacionistas y las comunidades.

Ahora se plantea expandir Wild Seve a 1000 pueblos más y poner a prueba una serie de medidas en zonas muy conflictivas para reducir los daños a los cultivos y aumentar la seguridad de las personas, el ganado y la fauna. Las actitudes locales y la concienciación son fundamentales.

Karanth, de 40 años, tiene previsto desarrollar Wild Shaale: un programa educativo en materia de conservación en 300 colegios de zonas muy conflictivas, llegando a 20 000 niños, y estudiar las actitudes de la comunidad en pueblos vulnerables. Con el tiempo, espera que se pueda convertir en un modelo para la conservación comunitaria en todo el mundo para aquellos que viven en estrecha proximidad a la vida salvaje.