Conor WalshCaminar con robots

Fecha de publicación: 2016clockTiempo de lectura: 50s
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El ingeniero biomédico irlandés Conor Walsh y un equipo de expertos del laboratorio Harvard Biodesign Lab han unido la ciencia textil con la robótica para revolucionar la forma en que los pacientes de todo el mundo se recuperan de traumas como la apoplejía y aprenden a caminar de nuevo.

UbicaciónBoston, Estados Unidos

Cada año, 15 millones de personas sufren un accidente cerebrovascular. De todos los afectados, 5 millones aprenden a caminar de nuevo, pero el proceso puede ser caro, lento y doloroso. Conor Walsh está decidido a cambiar las cosas. Este ingeniero biomédico, profesor asociado de ingeniería de la cátedra de John L. Loeb en la Harvard School of Engineering and Applied Sciences, está trabajando con un equipo de ingenieros, informáticos, diseñadores de ropa, médicos y neurocientíficos de la universidad para acelerar y facilitar el proceso de rehabilitación. Para ello, están creando robots que se pueden llevar puestos.

No se trata de sustituir la terapia de rehabilitación normal. Es una nueva herramienta para acelerarla y llevarla más allá.

Estos trajes, llamados «exosuit», son textiles, ligeros y elásticos, y están mecanizados para enseñar a los nervios, músculos, articulaciones y tendones dañados a funcionar de nuevo. Los pacientes vuelven a caminar con la ayuda de diminutos y potentes motores, poleas, cables, sensores de movimiento y software inteligente que corrigen suavemente los movimientos y estimulan las acciones naturales. Este desarrollo puede ser útil no solo para las víctimas de accidentes cerebrovasculares, sino también para otras personas con movilidad reducida tales como ancianos y pacientes con Parkinson o esclerosis múltiple.

Walsh ya tenía experiencia como desarrollador y probador de exoesqueletos rígidos, pero cuando llegó a la Universidad de Harvard descubrió las ventajas de los materiales flexibles gracias al intercambio de conocimientos con sus colegas: «entonces comprendí que un traje cómodo, más flexible, más ligero, que acompañara los movimientos adecuados sin envarar a quien lo lleva, podría ser el inicio de muchas aplicaciones en el ámbito biomédico».

Este «exosuit» flexible se está encaminando hacia la comercialización a través de la asociación con el Harvard's Wyss Institute y la compañía biomédica ReWalk. Se espera que el producto final esté listo dentro de tres años.

  • 15 millones

    Personas que sufren accidentes cerebrovasculares cada año en todo el mundo

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