Laureado de los Premios Rolex a la Iniciativa 2019

Brian Gitta

Una nueva y potente herramienta para luchar contra la malaria (una enfermedad que ataca a 220 millones de personas al año) es el sueño de Brian Gitta, especialista en tecnologías de la información y natural de Uganda.

La clave para un tratamiento contra la malaria capaz de salvar vidas es el diagnóstico precoz: las pruebas actuales requieren una muestra de sangre, así como un analista cualificado, no siempre disponible en el mundo subdesarrollado. Por ello, Gitta y su equipo han creado un dispositivo electrónico portátil que ofrece una lectura fiable en minutos, sin necesidad de extraer sangre.

Según la Organización Mundial de la Salud, 15 países del África subsahariana y del sur de Asia soportan casi el 80 % de la carga mundial de la malaria. Y a nivel internacional, el 61 % de las muertes por malaria se registra en niños.

Brian Gitta y su equipo han desarrollado un dispositivo que ofrece una lectura fiable sin necesidad de extraer sangre.

 

«Al provenir de la región subsahariana, mi equipo ha sufrido muchos episodios de malaria. En realidad, no puedo contar el número de veces que la he padecido desde pequeño», afirma Gitta.

Tras cinco generaciones de prototipos, desarrolló un novedoso dispositivo, el Matiscope, en el que un paciente introduce un dedo limpio. Después, el aparato utiliza la luz y los imanes para detectar el parásito de la malaria. Ahora, el objetivo consiste en mejorar la precisión del diagnóstico, especialmente en las primeras fases de la enfermedad, y convencer a los médicos y a los pacientes de que los análisis de sangre ya no son necesarios. El Matiscope está siendo sometido a ensayos clínicos. Si su dispositivo consigue funcionar, el ugandés de 26 años tiene previsto repartirlo por los hospitales de toda Uganda y Kenia.

«La malaria es una enfermedad que se puede curar si sabes que la tienes», comenta. «El diagnóstico precoz permite a los pacientes actuar con rapidez, lo que podría salvar sus vidas».