Laureada de los Premios Rolex a la Iniciativa 2019

Miranda Wang

Si la empresaria canadiense de 25 años Miranda Wang cumple su objetivo, un tercio de los residuos de plástico del mundo, que ahora obstruyen vertederos, ríos y océanos, podrían transformarse en una nueva fuente de riqueza.

Su empresa, BioCellection, está desarrollando una serie de tecnologías únicas para transformar los peores residuos de plástico del mundo en valiosas sustancias químicas industriales utilizadas en la fabricación de productos familiares, como los coches, los aparatos electrónicos y los productos textiles y de limpieza.

«Estamos usando plásticos que no son reciclables hoy en día, como bolsas de plástico sucias o materiales de envasado de un solo uso, y los transformamos en sustancias químicas valiosas que posteriormente se pueden usar para fabricar materiales duraderos para productos que todos apreciamos y utilizamos a diario».

A nivel mundial, solo se recicla el 9 % de los plásticos que producimos cada año.

Miranda Wang

Los residuos de plástico se han acumulado en centros de recogida municipales en los Estados Unidos a un ritmo de 30 000 toneladas al mes desde que China prohibió las importaciones en 2018. Actualmente, se recicla menos de una décima parte de todos los plásticos.

Cuando era una estudiante adolescente, estaba decidida a solucionar el reto mundial de los desechos, por lo que fundó BioCellection en Silicon Valley para ser la primera en ofrecer nuevas respuestas a la emergente crisis mundial de los plásticos. Desde entonces, ha desarrollado tecnologías para transformar plásticos no reciclables, contaminados y sucios, como el polietileno, en sustancias químicas renovables de calidad con un alto valor de mercado.

Actualmente, Wang plantea desarrollar una planta procesadora plenamente comercial y reciclar 45 500 toneladas de residuos de plástico para el 2023, eliminando así 320 000 toneladas de emisiones de dióxido de carbono y fabricando productos útiles con sustancias que la sociedad desecharía en detrimento del planeta.